Exportaciones en pie en Latinoamérica
Luis Sarmiento ·
La expansión de las exportaciones de animales (ovinos y bovinos principalmente) en pie por vía marítima en la región de Latinoamérica se ha ido expandiendo bajo una falsa premisa de enriquecimiento económico para los países que envían animales. Falsa, por que es un negocio, en el cual sólo se benefician los exportadores que venden de antemano sus animales, asegurando así sus ingresos sin importar los que le suceda a los animales durante los largos viajes: llámese enfermedad, accidente o muerte.
Liderando estas exportaciones se encuentra Brasil, con alrededor de 1 millón de animales por año, mientras que Uruguay hace lo propio con alrededor de 450 mil animales, seguido por Colombia, que exporta alrededor de 300 mil toros por año.
Otros países como Ecuador, Paraguay y Argentina ya han anunciado que empezarán a exportar animales vivos y otros países, como Venezuela y Chile, ya han hecho exportaciones ocasionales. Venezuela ha enviado animales a Irak y Chile ha hecho exportaciones de vacas lecheras a China. Por su parte México es el mayor exportador de bovinos en pie por tierra hacia Estados Unidos, actividad que se ha visto interrumpida por presencia del gusano barrenador.
Aparte de las consecuencias negativas ampliamente conocidas a nivel maltrato animal, contaminación ambiental y salud pública, entre otras, es importante resaltar que se han encontrado alijos en barcos transportadores de bovinos en rutas como por ejemplo Cartagena, Colombia hacia Damietta, Egipto. De igual manera hay varios recorridos tristemente célebres que involucran la muerte y sufrimiento de miles de animales como el hundimiento del navío Hade, en el puerto de Vila do Conde, Brasil, donde murieron ahogados 5000 animales y el hundimiento del Danny F II cerca a las costas de Trípoli, Líbano, donde murieron unos 30 mil animales uruguayos, entre vacas y ovejas. Finalmente, está aún en la memoria el caso del Spiridon II, donde unos 3000 animales estuvieron encerrados en el navío por más de 2 meses sin rumbo fijo, al ser rechazada la llegada del barco a Turquía por motivos burocráticos.